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La certificación RBA (Responsible Business Alliance) se consolidó como uno de los estándares más exigentes a nivel global para las organizaciones que forman parte de cadenas de suministro responsables. Lo que comenzó como un marco de buenas prácticas hoy es un requisito clave para operar, competir y sostener relaciones comerciales con grandes clientes internacionales.
De cara a 2026, las auditorías RBA profundizarán su foco en cómo las empresas gestionan la seguridad, la salud y las condiciones de trabajo de manera real y sostenida. En este nuevo escenario, el área de HSE deja de ser solo operativa y se convierte en un pilar estratégico del cumplimiento, trabajando de forma cada vez más integrada con Recursos Humanos.
El Código de Conducta de la Responsible Business Alliance establece requisitos claros en materia de trabajo, salud y seguridad, ética y sistemas de gestión. En particular, el eje de seguridad y salud exige que las organizaciones:
Las auditorías RBA evalúan que los riesgos estén identificados, evaluados y controlados. No alcanza con tener procedimientos escritos: se espera evidencia de aplicación, seguimiento y mejora continua.
HSE debe demostrar que existen controles operativos, permisos de trabajo, uso adecuado de EPP, mantenimiento de instalaciones y acciones preventivas que reduzcan la probabilidad de incidentes.
La certificación exige que las personas estén capacitadas en los riesgos a los que se exponen y en las medidas de prevención. Esta capacitación debe estar documentada y ser trazable.
De cara a 2026, RBA será aún más estricta en la coherencia entre lo que la empresa declara y lo que realmente sucede en la operación diaria.
Tradicionalmente, HSE ha sido visto como un área técnica u operativa. Sin embargo, RBA redefine su alcance: HSE se convierte en el garante de que la operación cumple con estándares internacionales de seguridad y salud.
Esto implica:
Las auditorías ya no se centran solo en incidentes ocurridos, sino en la capacidad de la organización para anticiparse a los riesgos.
HSE debe contar con datos confiables, actualizados y consolidados que permitan demostrar cumplimiento y tomar decisiones basadas en evidencia.
RBA no evalúa un momento puntual, evalúa sistemas de gestión. El desafío es mantener el cumplimiento activo todos los días, no solo durante la auditoría.
En este contexto, Recursos Humanos adquiere un rol central. Sin RR.HH., la gestión de HSE no puede transformarse en cumplimiento auditado.
RR.HH. es responsable de comunicar y documentar políticas de seguridad, salud, ética y condiciones de trabajo, asegurando que sean conocidas y aceptadas por todo el personal.
Las capacitaciones exigidas por RBA deben estar registradas, con evidencia de asistencia, evaluaciones y contenidos impartidos.
Firmas, consentimientos, registros laborales y comunicaciones internas son clave para demostrar cumplimiento ante una auditoría RBA.
RBA evalúa que las personas estén correctamente habilitadas, capacitadas y protegidas para realizar sus tareas. Esto requiere una integración real entre RR.HH. y HSE.
Las auditorías RBA evolucionan hacia un modelo más riguroso y basado en evidencia. Para 2026, se espera:
Documentación accesible, organizada y disponible en tiempo real.
Capacidad de demostrar cumplimiento pasado, no solo actual.
Desde la capacitación hasta la ejecución del trabajo y el control del riesgo.
El cumplimiento deja de ser un evento y pasa a ser un proceso permanente.
En América Latina, las organizaciones enfrentan marcos normativos diversos, fiscalizaciones crecientes y estructuras operativas complejas. RBA actúa como un estándar unificador, pero exige sistemas capaces de adaptarse a la realidad local sin perder coherencia global.
Los procesos manuales, el uso de papel y los sistemas aislados dificultan esta estandarización y aumentan el riesgo de no conformidades.
Cumplir con RBA 2026 requiere un cambio de enfoque: de gestionar documentos a gestionar procesos.
La digitalización permite:
Ambas áreas trabajan sobre los mismos procesos, datos y evidencias.
Cada acción queda registrada sin depender de controles manuales.
La información está disponible en segundos, no en semanas de preparación.
Terrand permite digitalizar los procesos clave exigidos por RBA:
Formularios guiados, controles obligatorios y evidencias asociadas.
Procesos digitales con trazabilidad completa y firmas electrónicas válidas.
Historial inalterable, accesible desde cualquier dispositivo.
Indicadores y reportes en tiempo real para anticiparse a desvíos y auditorías.
La certificación RBA 2026 marcará un punto de inflexión en la gestión de seguridad, salud y personas. HSE lidera la gestión del riesgo, RR.HH. garantiza la formalización y la continuidad, y la tecnología permite que ambos trabajen de forma integrada.
Las organizaciones que entiendan esta transformación no solo estarán mejor preparadas para auditar, sino que construirán una gestión más sólida, preventiva y alineada a los estándares globales.
Terrand acompaña a las empresas en este camino, conectando HSE y RR.HH. en una única plataforma digital, segura y auditable.