La checklist es crucial para mantener la calidad de los productos, proteger la imagen de la marca y garantizar la satisfacción del cliente.
Identificar el producto defectuoso o dañado
Registrar la fecha en la que se identificó el producto
Tomar fotografías del producto defectuoso o dañado
Escribir una descripción detallada del daño o defecto
Verificar si el producto está dentro del período de garantía
Contactar al proveedor o fabricante para reportar el problema
Recopilar información de la compra (ticket, factura, etc.)
Solicitar la devolución o reemplazo del producto al proveedor
Enviar el producto de vuelta al proveedor si es necesario
Confirmar la recepción del nuevo producto o reembolso
Actualizar el registro de productos defectuosos para seguimiento
Revisar las políticas de control de calidad internas
Analizar la causa raíz del producto defectuoso o dañado
Implementar medidas correctivas para prevenir futuros productos defectuosos
Capacitar al personal en la gestión de productos defectuosos
Realizar seguimiento con el proveedor sobre acciones preventivas
Evaluar el impacto financiero de los productos defectuosos
Actualizar los procedimientos de gestión de productos defectuosos
Comunicar internamente las lecciones aprendidas y mejoras implementadas
Realizar auditorías periódicas para asegurar el cumplimiento del proceso
Mantener un registro actualizado de productos devueltos por defectos