Identificar la raíz del conflicto
Escuchar activamente a todas las partes involucradas
Fomentar un ambiente de respeto y empatía
Fomentar la comunicación abierta y honesta
Establecer reglas claras para la resolución del conflicto
Buscar soluciones de beneficio mutuo
Mantener la calma en todo momento
Evitar culpar a los demás
Buscar compromisos y acuerdos
Aceptar la responsabilidad por las acciones propias
Buscar mediación si es necesario
Definir un plan de acción con pasos concretos
Establecer plazos para la resolución del conflicto
Revisar el progreso y ajustar el plan si es necesario
Celebrar los logros y avances en la resolución del conflicto
Mantener la confidencialidad de las discusiones
Aprender de la experiencia para futuros conflictos
Promover la retroalimentación constructiva
Reconocer y valorar las diferencias de opiniones
Buscar el bienestar y la armonía del equipo