Verificar que los pasillos estén claramente identificados con letreros grandes y visibles
Asegurarse de que los productos estén organizados de manera lógica y fácil de encontrar
Revisar que no haya obstrucciones en los pasillos que impidan la circulación de los clientes
Comprobar que las áreas de cajas cuenten con suficiente espacio para filas y que estén delimitadas adecuadamente
Verificar que exista una zona de descanso para los empleados cerca de las cajas
Asegurarse de que las áreas de promociones o exhibiciones especiales estén claramente señalizadas
Revisar que las áreas de productos perecederos estén adecuadamente refrigeradas o con la temperatura correcta
Comprobar que haya suficiente iluminación en todas las áreas de la tienda
Verificar que los estantes y góndolas estén en buen estado y sean seguros para los productos
Asegurarse de que haya suficientes carritos o canastas disponibles para los clientes
Revisar que los mostradores de atención al cliente estén ubicados en un lugar visible y accesible
Comprobar que los baños para clientes estén limpios, bien equipados y señalizados
Verificar que haya áreas designadas para productos recién llegados o en oferta
Asegurarse de que las zonas de estacionamiento estén bien señalizadas y cercanas a la entrada de la tienda
Revisar que exista un área para devoluciones o cambios claramente identificada
Comprobar que los pasillos tengan el espacio suficiente para la circulación de sillas de ruedas o carritos de bebé
Verificar que los letreros de precios estén correctamente colocados y sean fáciles de leer
Asegurarse de que las áreas de almacenamiento estén organizadas y permitan una fácil reposición de productos
Revisar que no haya objetos o muebles en áreas de paso que puedan representar un riesgo de tropiezos
Comprobar que se cuente con un sistema de seguridad que proteja tanto a los empleados como a los clientes