Revisar el estado de los escaparates exteriores
Verificar la iluminación de la tienda
Revisar el stock de productos en exhibición
Verificar la limpieza de los mostradores de atención al cliente
Comprobar el funcionamiento de los sistemas de pago
Revisar la disponibilidad de carritos de compra
Verificar la organización de los probadores
Revisar la limpieza de los baños para clientes
Comprobar la temperatura y ventilación de la tienda
Revisar que los productos en oferta estén correctamente señalizados
Verificar la presencia de material promocional en puntos estratégicos
Revisar la correcta disposición de los productos en los estantes
Comprobar el estado de los equipos de seguridad (cámaras, alarmas, etc.)
Verificar la higiene de las áreas de descanso para empleados
Revisar el estado de los sistemas informáticos (puntos de venta, inventario, etc.)
Comprobar la correcta señalización de las zonas de acceso restringido
Verificar la existencia de productos vencidos o en mal estado en los estantes
Revisar el estado de los carritos y cestas de compra
Comprobar la disponibilidad de bolsas o empaques para los clientes
Verificar la limpieza de las áreas de almacenamiento y bodega