Verificar que las temperaturas de almacenamiento sean las adecuadas según los requisitos del producto
Calibrar periódicamente los termómetros de la cadena de frío
Implementar un sistema de monitoreo continuo de la temperatura en todos los puntos de la cadena de frío
Capacitar al personal involucrado en la cadena de frío sobre buenas prácticas de manipulación y almacenamiento
Realizar mantenimiento regular de los equipos de refrigeración
Establecer protocolos claros para la recepción de productos en la cadena de frío
Garantizar una adecuada ventilación en las áreas de almacenamiento refrigeradas
Contar con un plan de contingencia en caso de fallos en la cadena de frío
Registrar y documentar todas las operaciones relacionadas con la cadena de frío
Realizar auditorías periódicas de la cadena de frío para identificar posibles mejoras
Mantener un stock mínimo de productos perecederos en la cadena de frío
Supervisar el cumplimiento de las normativas sanitarias vigentes en la cadena de frío
Implementar un sistema de rotación de inventario para garantizar la frescura de los productos
Evaluar regularmente la eficacia de la cadena de frío mediante pruebas y registros de temperatura
Establecer procedimientos claros para la limpieza y desinfección de las áreas de almacenamiento refrigeradas
Mantener un registro actualizado de los proveedores de insumos para la cadena de frío
Verificar que los vehículos de transporte de productos cuenten con sistemas de refrigeración adecuados
Implementar un sistema de trazabilidad para poder identificar rápidamente posibles problemas en la cadena de frío
Realizar simulacros periódicos de contingencia para estar preparados ante situaciones de emergencia
Establecer un protocolo de actuación en caso de recepción de productos fuera de los rangos de temperatura recomendados
Actualizar constantemente los procedimientos de la cadena de frío en base a las nuevas tecnologías y mejores prácticas del sector