Realizar un análisis de las necesidades de iluminación del espacio
Evaluar la cantidad de luz natural disponible en el local
Seleccionar el tipo de iluminación más adecuado para resaltar los productos
Instalar luces LED de alta eficiencia energética
Colocar iluminación focalizada en áreas estratégicas
Utilizar iluminación de acento para destacar productos específicos
Incorporar iluminación ambiente para crear una atmósfera agradable
Controlar la intensidad de la iluminación según las necesidades de cada zona
Garantizar una iluminación uniforme en todo el espacio comercial
Verificar la temperatura de color de las luces para que sea adecuada
Optimizar el uso de luz indirecta para reducir deslumbramientos
Implementar sistemas de iluminación regulable para adaptarse a diferentes momentos del día
Realizar pruebas de iluminación antes de la apertura al público
Mantener un mantenimiento regular de las luces para garantizar su óptimo funcionamiento
Capacitar al personal en el correcto uso de la iluminación y su impacto en las ventas
Incorporar elementos reflectantes para maximizar la iluminación existente
Utilizar iluminación dinámica para llamar la atención sobre promociones o productos destacados
Considerar la eficiencia energética al elegir las luces y su disposición
Realizar mediciones periódicas de la iluminación para ajustes necesarios
Evaluar la retroalimentación de clientes y empleados sobre la iluminación del local