Verificar que se cuente con un Plan de Manejo Ambiental actualizado.
Revisar la implementación de medidas de prevención de la contaminación.
Evaluar el monitoreo de emisiones atmosféricas de acuerdo a normativa.
Verificar la disposición adecuada de residuos sólidos y peligrosos.
Revisar la gestión del agua en la operación minera.
Evaluar el manejo de suelos contaminados por la actividad minera.
Verificar el cumplimiento de normas de restauración y reforestación.
Revisar la gestión de impactos sobre la biodiversidad local.
Evaluar las medidas de seguridad y salud ocupacional de los trabajadores.
Verificar el adecuado almacenamiento de productos químicos.
Revisar la mitigación de impactos sobre comunidades cercanas.
Evaluar el plan de cierre de la mina y medidas post-cierre.
Verificar el control de emisiones de ruido y vibraciones.
Revisar la gestión de riesgos ambientales en la operación minera.
Evaluar el uso eficiente de la energía en las operaciones mineras.
Verificar la implementación de medidas de conservación de energía.
Revisar el cumplimiento de permisos y licencias ambientales vigentes.
Evaluar el cumplimiento de estándares ambientales internacionales.
Verificar la realización de auditorías ambientales periódicas.
Revisar el seguimiento y cumplimiento de planes de contingencia ambiental.