Verificar que el suelo debajo de la estructura sea suave y acolchado.
Asegurarse de que no haya objetos afilados o peligrosos cerca del área de juegos.
Confirmar que no haya partes sueltas o desgastadas en la estructura de juegos.
Revisar que no existan espacios donde un niño pueda quedar atrapado.
Comprobar que las conexiones de la estructura estén seguras y sin riesgo de desprendimiento.
Verificar que no haya partes calientes expuestas al sol en la estructura.
Asegurarse de que todas las aberturas en la estructura sean de un tamaño seguro para los niños.
Revisar que los materiales de construcción sean resistentes a la intemperie y seguros para jugar.
Comprobar que la altura de las plataformas y barreras sea adecuada para la edad de los niños.
Verificar que no haya riesgo de atrapamiento en los puntos de unión de la estructura.
Asegurarse de que no haya bordes afilados o salientes en la estructura de juegos.
Revisar que los anclajes al suelo estén firmes y correctamente instalados.
Comprobar que la pendiente del terreno alrededor de la estructura no represente riesgos de caída.
Verificar que no haya pintura descascarada o tóxica en la estructura.
Asegurarse de que no haya partes pequeñas que puedan desprenderse y provocar riesgos de asfixia.
Revisar que los columpios estén instalados correctamente y sean adecuados para su uso.
Comprobar que la distancia entre los juegos sea segura para evitar colisiones entre niños.
Verificar que exista suficiente espacio alrededor de la estructura para evitar accidentes.
Asegurarse de que la estructura de juegos esté libre de elementos que puedan causar tropiezos.